jueves, 8 de mayo de 2008

La Revolución de la Riqueza



El siguiente documento presenta un resumen del libro "La Revolución de la Riqueza" de Alvin y Heide Toffler.


Desde la publicación de los grandes éxitos internacionales La tercera ola y El shock del futuro, Alvin y Heidi Toffler se erigieron como referentes fundamentales a la hora de reflexionar sobre el futuro y acertar con las claves que rigen el desarrollo de la sociedad por su agudeza, imaginación y capacidad de análisis. Lúcidos pero optimistas, porque predicar pesimismo es uno de los modos más fáciles de disfrazarse de sabio, con La revolución de la riqueza han logrado un libro de actualidad y análisis que nos invita a reflexionar sobre el mundo que nos rodea y los cambios que se avecinan.



Esta obra, fruto de años de trabajo, habla del futuro de la riqueza visible e invisible, una forma revolucionaria de riqueza que redefinirá nuestras vidas, nuestras empresas y el mundo, que se nos echa encima a toda prisa. Para explicar lo que esto significa, analizaremos de mano de los Toffler desde la vida familiar y los empleos hasta las urgencias del tiempo y la creciente complejidad de la vida cotidiana, y nos enfrentaremos a las nuevas profesiones, los oficios obsoletos, los mercados y el dinero. El resultado arroja una luz sorprendente sobre la colisión entre el cambio y la continuidad en el mundo y en nuestro propio interior.



La revolución actual de la riqueza abrirá incontables oportunidades y nuevas trayectorias de vida no solo para los empresarios tradicionales, sino también para los empresarios sociales, culturales y de la educación. Creará nuevas oportunidades para atacar la pobreza tanto en el interior de cada país como a escala mundial. Pero esta invitación a un futuro brillante irá acompañada de una advertencia: no es que los riesgos se estén multiplicando, sino que ya dan vértigo debido a su velocidad.



Periodista, profesor e investigador de talla mundial, Alvin Toffler (Nueva York, 1928) estudió letras en la Universidad de Nueva York donde se doctoró en letras, leyes y ciencias y conoció a su mujer, Heidi (Nueva York, 1929), incansable compañera intelectual. Como estudiantes radicales, decidieron renunciar a la vida académica y pasaron cinco años trabajando en distintas fábricas del medio oeste estadounidense. Las lecciones que allí aprendieron fueron fundamentales para su futura carrera como estudiosos de las tecnologías y los nuevos medios y sus efectos sociales. Desde la publicación de El shock del futuro (Plaza & Janés, Barcelona, 1971), sus obras han revolucionado cómo pensamos la sociedad contemporánea y sus cambios. Han recibido el reconocimiento académico de numerosas universidades e instituciones, como la New School for Social Research de Nueva York, el International Institute for Strategic Studies y la American Association for the Advancement of Science, además de varios doctorados honoris causa, y el nombramiento de Alvin como oficial de la Orden de las Artes y Letras de Francia. En lengua española se han publicado, además, La tercera ola (Plaza & Janés, Barcelona, 1983) y El cambio del poder (Plaza & Janés, Barcelona, 1990). En 1996 fundaron Toffler Associates, una consultora internacional que trabaja con líderes políticos, países, empresas y ONG del mundo entero.



La revolución de la riqueza es un texto largo y denso del que es difícil afirmar si es más interesante su análisis del pasado o su predicción del futuro. Tanto lo uno como lo otro prenden al lector a páginas implacables que sin duda han de molestar a derecha e izquierda, a ricos y pobres, a creyentes y agnósticos. En todo caso es un libro encadenado a la obra anterior de los Toffler que, como se recordará, saltaron a la fama mundial en 1970 cuando publicaron El shock del futuro (1971), el primer libro de una trilogía que se completó con La tercera ola (1980) y El cambio de poder (1990). En 1993 publicaron War and Anti-War, traducido un año después al español como Las guerras del futuro, obra en la que anticipan el papel de la comunicación en guerras tan características del siglo XXI como las de Afganistán, Iraq o la última de Líbano.
Los cincuenta capítulos que articulan esta obra comienzan por señalar que la revolución de la riqueza no es otra cosa que una fuente de oportunidades para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la Tierra. "La riqueza tiene futuro", afirman los Toffler, a condición, eso sí, de conocer su génesis y sus fundamentos. El dinero y el bienestar se han producido según los autores a lo largo de tres grandes periodos de cambio.



El punto principal es la riqueza; que no necesariamente significa dinero, sino el bienestar de las personas. La riqueza ha ido evolucionando constantemente y ahora se encuentra en una nueva variación. Los autores del texto intentan expandir la visión del lector a través de sucesos reales que están ocurriendo alrededor del mundo.



Existieron algunas “olas” que cambiaron a la humanidad, que podemos describir a continuación:
La Primera Ola llegó con la invención, de la agricultura. La tribu nómada aprendió a cultivar y aparecieron sobre la Tierra los primeros granjeros. Nace entonces el concepto de trabajo y se inicia un lento aumento de la población dedicada al trabajo manual en un medio rural.

La segunda y gigantesca oleada es la consecuencia de la transformación de las sociedades agrarias en comunidades urbanas e industriales. Dicho cambio aparece según los Toffler hacia 1650. El surgimiento de la Revolución Industrial trae a la historia la estandarización, la especialización, el centralismo y la producción a una escala cuanto mayor mejor con esfuerzo físico y contaminación al mundo. En opinión de los autores, si todos esos ingredientes se ponen sobre la mesa lo que se consigue es burocracia. Hace ya más de trescientos años la revolución científico técnica no sólo cambia la forma de producir bienes, dinero, sino también la organización del mundo y, como se señala en estas páginas, la producción manual es desplazada por la producción en serie. En esta Segunda Ola se expande una cultura en la que la figura del productor queda separada de la del consumidor. Es la ola de la sincronía.

Después llegó la tercera ola, conocida como el Conocimiento; este último todavía no ha mostrado todo su potencial. Esta ola promete mejorar la calidad de vida de las personas, enfocarse en la personalización de servicios y seguir incrementándose día a día, sin tener que preocuparse de que se agoté. Al ser intangible, en cuanto mayor sea su uso más rica se vuelve.
La Tercera Ola comienza según los Toffler a finales de los años 50 del siglo XX con el comienzo de la carrera espacial. Su consecuencia es un cambio que trae una sociedad postindustrial en la que las grandes, inmensas compañías, perciben que la Sociedad de la Información está transformando sus potenciales clientes y que no sólo se está hablando de nuevas tecnologías, hay algo más. De lo que se trata es del paso de la industria al conocimiento. Al medio de este volumen los autores desgranan las características, y las consecuencias, del conocimiento en los albores del siglo XXI.

El autor hace énfasis en los cambios de los fundamentos profundos, que son: Tiempo, Espacio y Conocimiento.



Al hablar del tiempo, se puede evidenciar que existen muchos choques de velocidades, esto genera que no todos estemos sincronizados. Existen líderes y rezagados, un aspecto preocupante es el tiempo de ejecución de empresas privadas contra instituciones públicas; cada vez la brecha es mayor y esto puede producir un quebrantamiento en el sistema de seguir así.
El hecho de mejorar la sincronización entre personas, empresas, acciones; va a permitir una aceleración mayor aún a la existente y consecuentemente mayor productividad.
La aceleración se puede notar en todo campo, desde mensajes electrónicos que utilizan códigos pequeños hasta la manera como las personas llegan a conocerse. Los horarios fijos de trabajo de la era industrial desaparecerán paulatinamente.



Al pensar sobre el espacio, se puede pensar en el Internet como la herramienta principal que ha permitido a las personas romper cualquier frontera. Este ha sido una ventaja y desventaja para otros; ya que al estar en una era de conocimiento, se puede utilizar la fuerza laboral a nivel mundial que resulte más conveniente para el empresario.
Los países también han crecido, las personas no buscan solamente ciudades grandes para vivir ahora, sino lugares donde ellos puedan tener mejores niveles de vida, su trabajo puede ser hecho desde su casa y atender a clientes que estén muy distantes. A pesar de la existencia del Internet las personas todavía siguen transportándose a través de miles de kilómetros con distintos fines.
Otros países se han dedicado a exportar en su mayoría bienes al mundo; pero a la vez han descuidado a su mercado local y recursos naturales. De seguir así se podría producir situaciones difíciles para toda la humanidad, el autor hace referencia a escenarios Mad Max.
Tecnología que una vez fue desarrollado para Nasa ahora puede ser utilizada para cuidados médicos; combinaciones de productos existentes puede crear riquezas mayores.
El conocimiento es una ventaja que hace algunos años no era muy apreciada; el hecho de ser intangible hacía difícil su medición. Ahora el mundo se ha dado cuenta de lo importante que es el conocimiento y se está haciendo mayores esfuerzos en mejorarla. Algunos países han destinado mayores presupuestos a Investigación y Desarrollo; a fin de crear mejores procesos, productos, etc. Aquellos que se dedican a la producción masiva siempre necesitaran un diseño original que venga del conocimiento primero.



Un factor interesante es que a pesar de estar constantemente expuestos a información; mucho de lo que sabemos hoy es realmente conocimiento obsoleto.
A fin de tener filtros de información, generalmente buscamos un fundamento que valide los datos; estos pueden ser: consenso, consistencia, autoridad, revelación, durabilidad y ciencia. Claro está que muchas veces las personas también son manipuladas con estos filtros.

Uno de los efectos más característicos de la sociedad del conocimiento es la aparición del prosumo. Éste no es sino "una enorme economía oculta, en la que se produce una gran cantidad de economía no detectada, no calculada y no remunerada. Es la economía prosumidora no monetaria". El término prosumidor lo crearon los Toffler en La tercera ola para designar a todo aquel que crea recursos, bienes de todo tipo, servicios o experiencias para su propio disfrute o para ayudar a los demás. Quien hayan creado y utilizado un bien por si mismo saben bien lo que es un prosumidor, en todas aquellas ocasiones que se ha ocupado arreglar un problema por sí mismo. Un prosumidor, con gran frecuencia crea riqueza y en el futuro está destinado a ser un elemento crucial en la sociedad propiciada por la revolución de la riqueza.

La economía no toma en cuenta en sus estimaciones de PIB mucho del trabajo que se realiza a modo “prosumo”; es decir que la misma persona es productora y consumidora a la vez. El “prosumismo” viene de la necesidad de las personas de innovar, muchos de los productos finales pueden ser comercializados después. Al existir mayores niveles de conocimiento los usuarios finales son más listos y creativos.



Es común encontrar en el mercado muchos productos “Hágalo usted mismo”; estos estimulan a los prosumidores. Desde el campo de la salud hasta hobbies. Al ser un prosumidor generalmente no estamos siendo remunerados por dicho trabajo; estos son “almuerzos gratuitos” que tiene la sociedad. Inclusive se dice en el texto que hacemos el trabajo de las escuelas al educar a nuestros hijos en el hogar.

Todos estos cambios constantes están afectando a la humanidad, se puede notar una pérdida de valores y orientación. Las personas están buscando donde refugiarse y aceptación de la sociedad tomando en cuenta sus diferentes puntos de vista y diversidad.

Hay otras personas que están “soñando” con su retiro y no están muy consientes de que las instituciones que las financian están cerca de una implosión.
Inclusive se puede notar una falta de sincronización en instituciones tan críticas como el FBI; que muchas veces manejadas por personas cerradas ante el cambio, producen tragedias irremediables.



Un pensamiento diferente es preguntarse si el Capitalismo tendrá futuro o no. El capitalismo necesita la oferta y la demanda; conjuntamente con el juego de precios que viene implicado por ellos debido a la escasez. Pero en una sociedad de conocimiento, la sabiduría es infinita, no se termina y no es escaza.



También el autor hace referencia a un “Impuesto Oculto” que todos pagamos por el uso del dinero. Se dice que la moneda y papel irán desapareciendo paulatinamente. Y que el trueque o canje se está utilizando todavía.
Los niveles de pobreza actuales comparados con los existentes hace siglos es menor; sociedades pobres han ido desarrollándose día a día como es el caso de India y China, los cuales tienen una visión futurista.



India está dedicada a la tecnología en todo sector, inclusive se habla de semillas transgénicas, que podrán ser cultivadas en distintas zonas y ser resistentes al clima. Estas semillas inclusive pueden tener vacunas para enfermedades dentro de ellas; todo en fin de mejorar los niveles de vida de las personas.



En China y Japón se está dando un montaje o choque de olas, esto produce miedo a las personas de la primera y segunda ola; porque ven que su trabajo cada vez es menos remunerado y más automatizado. Estos choques llevan a conflictos mayores.



Europa avanza muy lentamente, el autor dice que las instituciones europeas son demasiadas socialistas y burócratas; esto no permitirá su pleno desarrollo.



Mientras que en Estados Unidos su sistema educativo escolar y colegial, no es el apropiado para generaciones de conocimiento; sino que aún están preparando personas para la era industrial, sin estimular su innovación. Pero que si existen empresas que están haciendo esfuerzos y experimentando con el conocimiento.



La decadencia de las sociedades industriales es imparable en Occidente, tal como argumentan los Toffler en la última parte de este volumen. El nuevo sistema de riqueza emergente no se puede entender en el marco de la economía convencional. El conocimiento es la nueva clave del desarrollo personal y social y dicha clave implica un nuevo concepto del espacio y del tiempo. El prosumidor tendrá, gracias a los avances científicos, nuevas herramientas a su disposición y eso aumentará su productividad. Por otro lado, los combustibles fósiles quedarán substituidos por nuevas energías.



Se cierra este volumen con una apuesta por la desaparición de la sociedad de masas. En el mundo de la sociedad opulenta que dibujan los Toffler las economías de conocimiento intensivo permitirían transformar a los trabajadores en creativos de clase media capaces de desarrollar sus iniciativas y perfilar sus actividades preferidas.
Se debe tomar en cuenta como la religión está incrementando, debiéndose posiblemente a como se sienten las personas en ambientes que están perdiendo sus valores.
Todos estos cambios han sucedido en años recientes, es muy posible que en el futuro las personas se vuelvan más prosumidores y se crean nuevas esperanzas para mejorar la riqueza humana.

Es evidente que La revolución de la riqueza es un magnífico ejercicio de análisis histórico y de la sociedad actual. Documentado y brillante, evidencia una capacidad de observación excepcional.


Comentarios



Este libro tiene varios puntos de vista interesantes, se considera hechos pasados y posibles escenarios futuros que tendrá la humanidad.



Fue útil esta lectura ya que permite expandir los horizontes del pensamiento y a la vez identificar y tomar acciones que podrán convertirse en ventajas competitivas en nuevos mercados.



Se puede entender que el futuro de la humanidad está muy relacionado con los fundamentos profundos (tiempo, espacio, conocimiento). Además de la tendencia al prosumismo, servicios cada vez más personalizados y flexibles. La riqueza se creará al combinar ideas que aparentemente no serían apropiadas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Milton, por su comentario en http://rentabasica.blogspot.com ; y, sobre todo, por este enlace que nos lleva este magnífico resumen del libro. Cuando leí "La Revolución de la Riqueza" me sorprendió por la claridad con que habla y las perspectivas de futuro que abre.El concepto de "prosumo" me parece una de las aportaciones más memorables de este libro. Deberían leerlo los políticos, incluidos Zapatero y Rajoy, Julio Anguita y Rosa Díaz...
Horacio García (de ARENCI)

eliper forever and ever dijo...

Lo estoy apenas leyendo y esta super.. gracias por subir estas letras

Anónimo dijo...

El resumen de la lectura me ha parecido excelente Alvin Toffler explica y precisa exactamente nuestro futuro como humanidad y de las empresas, organizaciones y que lo importante es la generación del conocimiento y destacar que dentro de la sociedad del conocimiento aparece el concepto de "prosumo" la persona proactiva, creadora y consumidora. María del Socorro

jabeso dijo...

excelente y muy acertado.

Anónimo dijo...

hasta donde permitirá nuestra ética y el cambio radical de una inteligencia artificial por la automatización de los valores, el desarrollo de una sociedad que basa su identidad y aprobación de un consumismo mediático. (Manuel PT)